Libertad

Tantas cosas han pasado desde entonces; era libre, libre de decidir qué destino quería seguir. Libre para amar. Libre para tomar un camino u otro. Quizás sigo siendo técnicamente libre, pero la tecnicidad no comprende los misterios del corazón y del alma. Quizás soy libre aún, pero mi corazón es prisionero de un amor que no es recíproco, y sufre día tras día. Digo que soy libre, porque tengo la libertad de escoger olvidarlo; tengo la libertad de empezar algo nuevo, de ignorar el pasado, de hacerme la tonta frente a quien ha sido mi ser más amado. La libertad es algo tan complicado. ¿Soy acaso libre de ir corriendo hacia sus brazos, de abrazarlo y de besarlo hasta que se me canse el cuerpo y el corazón?
Soy libre de seguir esperando, pero una duda me asoma cuando pienso en eso. Si ella no estuviera, ¿acaso se fijaría él en mí? ¿Cómo saberlo? Me siento tan disminuida ante él… que es casi un ángel. Y así fue como me enamoré de un ángel.
¡Cuando cierro mis ojos te veo lejano, muy lejano! En tierras oscuras. Si pudieras ver en mi corazón, verías tanto, tanto amor, ¡que vendrías a mí! En cada lugar, en cada tierra, veo algo de ti, todo me recuerda en cierto modo a tu forma, a tus colores. ¡Pero me eres tan lejano! Si, soy libre, ¡libre! Libre de olvidarte, ¡PERO NO QUIERO OLVIDARTE!
El ímpetu con el que escribo, el ímpetu con el que mis lágrimas caen, esa fuerza me sale del alma, eres tú, ¡tú! Nadie puede reemplazarte. Nadie nunca lo hará, aunque esté con mil personas antes de que me digas que sí, nadie jamás habrá tomado tu lugar.
No me canso de escribir, cuando pienso en ti las palabras brotan solas. En el fondo eres tú quien ha escrito todo esto, mediante mí, mis pensamientos están siempre contigo. No te dejo de pensar, me inspiras, y me desesperas.
Ay, tanta libertad me abruma. A veces me gustaría que otros decidieran por mí, porque ver los errores en otros me hace sobrellevar de mejor manera los míos. Mis peores errores. Mi peor error: no haber sido lo suficientemente buena para ti.
¡Libertad, digo! Soy libre de hacer que te enamores de mí, ¿verdad? Lo intentaré, aunque no tengo esperanzas. Pero pensar que puedo decidir mi propio camino me da fuerza, de que aún soy libre. ¿Libertad, digo? Tú eres mi libertad.
(Escrito y publicado originalmente en febrero del 2009)
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