Bullying en la universidad: cuando las tontas weonas son viejas

Cuando escuchamos la palabra bullying siempre se nos viene a la mente la imagen de un cabro chico siendo agredido por otros también cabros chicos con pinta de matones, en algún rincón oscuro del colegio o algún callejón apartado de la calle. La realidad es que el bullying puede darse a distintas edades y en distintos contextos, aún en el universitario.

Debería esto sorprendernos si pensamos que las personas que han llegado a la universidad han a su vez alcanzado un grado de madurez y tolerancia ad hoc a los tiempos que viven y los tiempos que corren, pero lo cierto es que eso ocurre en la minoría. La mayoría de las personas que llega a la universidad, casi independiente de la edad, tiene un alto grado de inmadurez y sobre todo inconsecuencia. Y sin más preámbulos les voy a contar sobre mi experiencia al respecto.

Enfermería, un ambiente muchas veces terrible

Durante toda la extensa formación universitaria de un profesional de enfermería, que consta de nada más ni nada menos que de cinco años calendario, nos meten en la cabeza de todas las formas posibles que hay que ser profesionales holísticos, conscientes, amables, empáticos y, en definitiva, que debemos ser buenas personas para ser buenos profesionales. Esto a todas luces es cierto o debería serlo, pero a pesar de que la mayoría del alumnado pregona estas palabras holístico, integral, humano, empático, amable— lo cierto es que quienes realmente cumplen con estas características son los menos. Yo no sé si cumplo con todo eso, soy bien sincera al afirmarlo: muchas veces me cuesta ser empática y si ando de malas de amabilidad ni hablar, pero en cada práctica con mis pacientes he procurado que eso no se note y para no ser inconsecuente no soy de las que llenan su muro de Facebook con frases de ese tipo, o que frente a profesores y compañeros se sienten super héroes de la enfermería, casi casi la Sor Teresa de Calcuta, casi el Padre Hurtado contento señor, contento. Porque muchas de esas compañeras que eran el cielo y las estrellas de bondad, amabilidad y amor por la enfermería, que pregonaban de tantas virtudes y valores, se dedicaron durante mi primer, segundo y parte del tercer año de carrera a hablar e inventar las peores cosas de mí. ¿Por qué? Porque tuve la desfachatez de destacar en algo ajeno a lo universitario: publicar un libro. Y como ese tipo de cosas pican mucho en el orto, me atacaron por ahí. Sí, a ustedes les dedico esto, sus nombres y apellidos los tengo bien grabados en la mente. Ustedes, las tontas weonas viejas que hacen bullying en la universidad mientras de frente son unas Florence Nightingale abnegadas y buenas samaritanas.

Yo no soy ni simpática ni un amor de persona. Soy como soy nomás, muchas veces pesá, contestadora, buena para pelear y decidida para dar mi opinión. Tampoco soy tan sociable ni popular: jamás me ha gustado participar en alianzas, grupos de Facebook, fiestas, carretes, etc etc. Finalmente es ahí donde se hacen amigos y se generan relaciones y bueno, yo a mis amigas de la universidad las hice hablando sobre libros y sobre gatos y me he quedado con ellas todos estos años, hablando de lo mismo. Así soy yo y punto.

Muchas veces diferí de opinión respecto a los paros, a las tomas, o dije las cosas de una forma poco salamera o simplemente me encontraron más pesá que la conchesumadre y pues por lo mismo la agarraron conmigo. Ná que hacer, en eso no soy una víctima, quizá soy en parte victimaria, porque nunca me esforcé en caer bien ni ser amorosa y me importaba un pico. Además en ese tiempo era gorda y enorme: pesaba 127 kilos y a las niñitas de enfermería de cuerpos casi-casi-perfectos (lo digo de picá) les chocaba que semejante vaca osara poner sus pezuñas en una carrera tan femenina. Hay que ser honestos, la apariencia física pesa mucho y la gente derechamente horrenda como lo era yo siempre es marginada y rechazada. De hecho, en primer año una compañera llamada Macarena A. dijo que yo era demasiado fea para estudiar enfermería. ¿Quién va a querer andar paseándose con semejante gorda?

Cuando empecé a figurar en Internet no lo hice con Pepi la fea, todo empezó con las páginas de confesiones. Junto a algunos amigos creamos muchas páginas de confesiones en Facebook que se hicieron muy famosas, juntando entre todas alrededor de 1.000.000 de seguidores. Tan solo las Confesiones Metro de Santiago (vuela alto) alcanzaron los 310.000 me gusta en la fanpage de Facebook.

Entre todas esas páginas había una que se llamaba Confesiones UNAB, que administrábamos un grupo de amigos de la Andrés Bello, entre ellos uno que me era muy querido que se llamaba Víctor y que era compañero de enfermería. Ahí nadie sabía quiénes éramos los administradores y la gente mandaba sus confesiones de forma anónima, pero muchas muchas veces algunos tontoweones las enviaban por inbox y ahí pasaban dos cosas: primero se perdía el anonimato de la persona que enviaba y segundo, nos enterábamos de que algunos de nuestros compañeritos eran lo peor de lo peor. Me tocó varias veces leer confesiones enviadas al inbox de compañeras hablando mal de mí, sin saber que yo era la administradora. Oh, sí, sé muy bien que tú fuiste la que me bautizó como La guatona de enfermería, rata culiá unineuronal. Hay que ser bien weona para mandar pelambres por el inbox de Facebook a una página que no sabes quién chucha administra.

Después pasó lo de Pepi la fea, y ahí el pelambre estalló a niveles multimierdales. Una compañera, que justamente se llama Javiera, se atribuyó ser la protagonista de la historia y hizo circular el rumor de que yo robaba historias ajenas para escribir. Por cierto, esta javiera tiene como 4 años menos que yo, no es rubia, no tiene los ojos azules, no mide un metro setenta y no es bonita. Era el puro alcance de nombre nomás, pero de algo había que agarrarse para empezar a cahuinear, porque eso es lo que más le gusta a algunas, el cahuineo. Y las entiendo, es entretenido el cahuín.

Resulta que esta compañerita, a diferencia mía, es muy popular y simpática, por lo tanto no fue difícil que todos creyeran lo que ella decía y que, por ende, mucha gente que no me conocía, que jamás había hablado conmigo y que, de hecho, jamás había tenido una clase junto a mí creyera cada una de las weás que se inventaban. Esto empezó a crecer a medida que me hacía más popular en internet y fuera de internet, sobre todo cuando aparecía en diarios, revistas y en la tele. Me pasó con otra Javiera (¿ven que el nombre está maldito?) algo peor: le mandó a otra compañera un audio de Whatsapp donde decía que yo maltrataba a mis pacientes, que yo le había echado la culpa a un auxiliar de no sé donde chucha que había robado no sé qué chucha, que yo tenía pitutos en la universidad y que no sabía cómo no me habían echado. Resulta que ese Whatsapp se masificó y llegó hasta mí (aún tengo ese audio, para el recuerdo). Esta otra Javiera es (en apariencia) dulce, tierna, no mataría a una mosca, pero entonces retrocedo a mi primer año de universidad, cuando falté a una clase en que justo se hacían grupos, y yo tenía mi grupo listo, y ella me sacó de ese grupo para usar mi lugar. Entonces, con ese antecedente tan maricón, esta señorita estaba manchada, y quedó manchadísima después de ese audio. Por supuesto la enfrenté, y aún tengo esas conversaciones (¿será Mucho Lucho si subo los pantallazos acá?), pero ella dijo, textual “eso lo dije para pillar a alguien”. Cuando le pregunté ¿pillar a quién y de qué? se hizo la weona olímpicamente. Entonces le dije “voy a ir a la facultad de enfermería con este audio y espero que tu vayas también, porque esto es grave. Me estáy acusando de maltratar pacientes sin ninguna prueba y ojalá esto se aclare frente a la directora”. Ahí me dijo que estaba llorando y que por favor no, mientras por otro lado le decía a sus amigas que yo la estaba amenazando. OBVIO QUE TE ESTABA AMENAZANDO, TONTA WEONA, DESPUÉS DE LO QUE INVENTASTE. OBVIO. Yo quería REALMENTE ir a la escuela a que aclararas eso, porque me estabas difamando, inventando cosas para el deleite y la diversión de tu pobre, triste y cahuinera mente. Y una de las tontas matonas de tus amigas empezó a decirme por inbox de Facebook: “no amenaces a la Javi, métete con perros grandes como yo”. Shia ermanita una monea pal arvo canpion. Intenté hablarle en español pero el coa canero delictual de Colina Uno se le salía por las teclas del computador así que tuve que bloquearla. Y así tuve que aguantar un sín fin de cosas, como que pusieran estados de facebook diciendo que mis libros son una mierda, que solo la gente imbécil me lee, o que un guatón más guatón que yo me tratara de guatona. Qué pena, porque me hicieron sufrir mucho. Qué pena por ustedes igual, por tener que hacerle bullying a alguien para sentirse un poquito mejor dentro de sus aburridas vidas.

Lo pasé como el pico y me refugié en mis únicas y verdaderas amigas dentro de la universidad: la Caro, la Tate, la Pauli, la Jou. Y no voy a meter a todos en el mismo saco, tengo compañeros que realmente son buenas personas, que no hablan mal del resto por el placer de hacer daño o de cahuinear, tengo compañeros de los que puedo decir, realmente, que son cabros buenos. Y a esos les hablo, les comento en Facebook, a esos los saludos y esos me hacen tener esperanza en la carrera y en el futuro de la enfermería. Camila, Felipe, otro Felipe más, Scarlett, Karen, solo por nombrar a algunos. Son muchos en realidad. ¿Saben? Diría que esos salvajes sin corazón son los menos.

Sin mis amigas no sé qué habría hecho, no sé cómo lo habría llevado. Había días en que no quería ir a campo clínico ni a la universidad, pero de a poco al ir viendo el fruto de mi trabajo me fue importando un surullo de gato toda esa gente y volví a caminar con la frente bien alta, porque, ¿por qué me tenía que esconder? Al contrario, si hacía eso ellos iban a ganar, y no. Y no sé, no creo que en esto haya ganadores, solo perdedores, y yo perdí ser feliz en mi vida universitaria por culpa de tanta gente venenosa, pero gané amigos verdaderos y gané muchas lecciones para la vida. Y sobreviví al bullying, porque afortunadamente tengo un carácter fuerte que me permitió sobrellevar tanto cahuín y tanta crítica.

¿Qué es de toda esa gente ahora? Pico idea.

¿Qué es de mí ahora? Soy feliz, completamente feliz.

PD. Espero de todo todito corazón que les arda mucho mucho el hoyo cada vez que vean un libro mío en alguna librería.

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27 comentarios en “Bullying en la universidad: cuando las tontas weonas son viejas

  1. Paz Sánchez dijo:

    Lo adore Josefa, me encantó esa ímpetu,decisión y constancia que tuviste para enfrentar a esos weones sin vida que les ardía el hoyo por llevar tu vida y van a ser enfermeros mediocres y fistradis toda su vida así que felicidades!!!
    PD: sube la evidencia y los nombres completos para ahora nosotros hacerles bullyng 😈😈😈 saludos y me alegro que hayas ,después de todo, salido airosa y hoy lo tomes con humor

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  2. Escritora dijo:

    Pepi, ojalá ésto sirva de ejemplo de espíritu de superación para otras personas que hayan pasado por situaciones similares. Sólo por destacar por sobre el (mediocre) promedio, lo que en vez de incentivarlos a auto-superarse, los hunde en la más profundas de las envidias. A mi me ocurrió cuando me convertí en la escritora más pequeña en el país y acudió la prensa a mi Colegio; lo que generó que un grupo de mis coetáreas me marginará de trabajos grupales, holgazanearán con armar pelambres con mis amigas y un sin fin de ociosidades. La mejor venganza; ignorárlos. El paso de los calendarios se encarga de cobrar sólo justicia y quien es una mala persona, es difícil llegué a ser un buen profesional y/o al menos exitoso. Gran parte de esas niñas hoy son un ejemplo de ello y espero hayan aprendido la lección.

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  3. valesca dijo:

    Te felicito por salir adelante, yo también tuve bulling en el colegio (7 básico) y es difícil aguantar los sobrenombres las burlas, y salir adelante de todo esto. Además da mucha rabia como gente ya grande preparándose para hacer una profesional haga esto?, la verdad que no entiendo, pero en fin. Eres una gran persona escribes maravilloso y te pido que no dejes de escribir porque siempre tus fans estaremos contigo, y lo más lindo es que tienes a gente que te valora y te quiere mucho, así que tienes que ser como eres, no dejes que la mala onda y la envidia te perjudique. Debo decir que gracias a ti me motivas a escribir 🙂 Saludos.

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  4. Joselyn dijo:

    Pepi esa es la actitud, pero como tu dices hay que tener un caracter fuerte para poder sobrellevar ese tipo de situaciones, porque la gente que no tiene esa fuerza para controlar toda eso puede llegar a tomar decisiones muy malas (suicidio) con tal de poder estar tranquilas y lejos de la gente que les hace daño.
    La Mejor solucion a este problema es de pequeños enseñarles que el bullying no se debe practicar porque se daña mucho a la gente y se causa un trauma muy dificil de olvidar, y si es testigo de un caso de bullying hacer lo posible por ayudar a la personas afectada y hacerlo sentir que no estan solos, ojala el bullying desaparezca y la gente aprenda a respetar la vida de cada uno y de preocuparse de sus vidas y de ser felices como personas…

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  5. Ibu dijo:

    OOOH! Pepi, me siento tan identificada contigo, bueno… no estudié enfermeria ni publique un libro, hahaha pero los primeros 2 años de u fueron realmente dificiles, hay tanta envidia, tanta falsedad, tantas personas que te apuñalan por la espalda, hay de todo! y asi a punta de caidas una se va curtiendo, va formando la personalidad y se va haciendo fuerte! y como tu, yo tambien gané y ahora soy inmensamente feliz (con titulo pero sin pega hahah) pero feliz en mi unerso de amor y gatos 😀

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  6. Stefania A. dijo:

    Pepi me alegra mucho leer como sobrepasaste este tipo de actuar. Yo también estudio enfermería y tambien tuve un encontrón con una persona, no exactamente igual que tú, pero aunque nadie me decía nada, se sabía que las amigas de esa persona pensaban mal de mí. La verdad?? Siempre me importó un pico.
    Saludos pepi! Y ojalá a las tontas weonas les queme el hoyo de la rabia. Porque tú vales más que ellas y supiste salir adelante a pesar de lo zorras q fueron contigo.

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  7. Tamara dijo:

    Sinceramente no logro comprender como hay gente de esa calaña estudiando y futuramente trabajando en una labor donde se debe ser empático y comprensivo, donde no hay que mezclar lo laboral con lo personal. Por mi parte te aplaudo porque si hubiera estad en tu lugar no me hubieran faltado los garabatos para expresar mi desagrado y frustración ante esto y te felicito por la fuerza y el completo desinterés que les diste a esas Sacos de wea por seguir estudiando y esforzándote en la vocación que te hacía crecer, ojalá que la envídia y mala leche que corroía a esas tipejas haya terminado en un buen y merecido karma.

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  8. Soledad Parham dijo:

    Pepi realmente lamento mucho lo que te hicieron, no debe haber sido fácil, pero estoy convencida de que esa gente es muy pobre de corazón, lo tienen tan vacío, que lo llenan con lo que es más fácil, con envidia, con descalificar al otro, son muy pobres de mente, que no vale la pena desgastar un poco de energía en ellos, ya que hay tantas personas que si valen y quieren nuestra compañía, en eso hay que concentrarse.
    Realmente eres una gran persona, talentosa que pasó por todo esto para ser aún mejor.

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  9. Gaby dijo:

    Suele pasar en las universidades, por lo menos a mi me paso en una universidad llena de chicos, wn donde mi nivel económico y mi sobrepeso influyó bastante, si en todos lados hay tontas weonas que gozan con hacer la vida miserable del resto

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  10. Tami dijo:

    Hola Pepi, me alegra que seas feliz, hacer tanto ruido con tu talento molesta a los que solo hacen ruido gritando con sus cabezas vacías.
    Sigue siendo valiente y esforzada

    Tami

    (Leí tus 3 libros y que manera de reírme un verdadero disfrute)

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  11. isabel dijo:

    Valentia nivel Dios!!!! Te felicito y que bueno que te vaya bien en todo, porque como tu dices,en estos momentos les arde el hoyo!!! Y te apuesto que hay dias, semanas en que tu ni te acuerdas de ellas, pero ellas deben acordarse cada dos minutos de ti.

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  12. Maria dijo:

    Totalmente inspirado pepi, me encanto. Al igual que tu, también sufrí de bullying un tiempo En el colegio pero tuve un final feliz afortunadamente. Pucha, qué lata que hayas pasando todo eso en U por qué se supone que es una de las etapas mas felices d ELA vida y qué no se olvidan …. Reitero, eres una.mujer exitosa e inpiradora… alguien a quien imitar ! Ta.bien me siendo identificada con algunas de tus historias. Salidos pepi y qué seas muy feliz y no te amargues por el pasado que ya esta pisado 🙂 y menos por gente que no vale la pena

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  13. Nicolo dijo:

    Bien por tí, descargarse es lo mejor y mas si eres feliz y que el cahuineo ahora les arda en el hoyo. Mi hermana mayor también sufrió bullying en la U, todo por ser la única “rubia” (y eso que es rubio oscuro) que entro a su generación en una universidad pública. Lamentablemente ella era bien señorita pa sus cosas, jamas decía garabatos y era muy preocupada de su imagen y entro a una carrera donde la mayoría no lo era y desde el mechoneo la odiaron sin razón (x envidia probablemente). Un día por curiosidad quiso googlearse, y se encontró con blogs y paginas en donde hablaban miles de cosas de ella, de caracter sexual y puras cosas falsas, mi hermana lo paso pésimo, tanto que debió cambiarse de U por salud mental. La gente es aweoná en todas partes, sobre todo si la envidia las carcome, hoy mi hermana tb es feliz, y nosostros sí sabemos que fue de esas cahuineras y podemos decir que ellas no lo son. La envidia en su vida se los impide. Se lo merecen.

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  14. Carolina dijo:

    Pepi, ojalá tuviera un 10% de tu impetu y capacidad de mandar a la mierda a ese tipo de gente. A diferencia de ti estudie Ingeniería y no una de escritorio, una en el ámbito minero, así que, pocas mujeres, poco femeninas, invadidas de hombres y ser la mejor alumna.. prácticamente invoqué al diablo jajaja.
    Mucha suerte y te recomiendo un vestido en corte en A jajaja

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  15. Carmen Gloria dijo:

    Josefa me encantó tu desahogo, y estoy seguro que les arde el hole ver tus libros, que autoridades de tu universidad te pongan como ejemplo, que seas feliz.
    Esta lleno de weones(as) patéticas que disfrazan su mediocridad atacando a quien es piola o distinto, lo viví en la media y al par de taradas que me gueweaban a una la plantaron una semana antes de casarse y la otra tuvo unas caídas mega feas que supe circunstancialmente. Nose en que están ahora me importa una raja, pero que importante atacar el bullying no todos somos fuertes y contestadores y causan mucho dolor gratuitamente.
    Abrazos eres seca.

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  16. Vivi Riquelme dijo:

    Aguante Josefa! Lamentablemente el egoísmo, desfachatez, rencor, envidia y estupidez humana está tan fuerte hoy en día que lo bueno es malo y lo malo es bueno. Me alegro que tengas en tus manos el poder de resiliencia y que de todo lo que sufriste te hayas convertido en alguien mas fuerte y aguerrida. Eres Valiente.

    Espero que algún día aparezcas a lo Carrie Bradshaw escribiendo columnas en diarios o revistas, hablando de estos temas que a todos nos afectan, pero que preferimos callar y pasarlos por alto por que somos giles.

    Aguante Josefa!!

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  17. Caro dijo:

    Chanfle, “jevi” la cosa. Yo viví lo mismo que tú, en una carrera compleja e individualista llamada derecho. En la U yo era súper nerd, tenía de las mejores notas, fui ayudante y sobretodo amiga de los peores porque conversábamos de cosas nerds como películas, libros, opera y ballet (amo esas cosas) y comprenderás que alguien que le gusta Chopin, Mozart, Schubert, no va al perreo… me culparon muchas veces de ser soplona, chupaxxxx… etc. estaba amenazada de que me iban a pegar en la U cuando me vieran sola, y por ende mi pololo (de años y actual novio) me tenía que ir a buscar todos los días a clases. Fue súper penca la U, pero aprendí muchas cosas, de la gente, de que las personas son algunas muy crueles, mala clase y etiquetan mucho, de que cuando entras a la U (como yo a los 17) y sales vas bien encaminada en los ramos, siempre te van a pelar porque no creen en el esfuerzo. Yo era/soy de familia clase medio/baja y trabajaba y estudiaba a la vez, y creo que algunas de esas personas, fueron así conmigo porque les faltaba madurez, o simplemente tenían el tiempo que a mí no me sobraba.
    Mi época de universidad fue “bacan”, pero no gracias a esa tropa de weones (que por cierto con cuea se título uno de los míl que éramos) sino por otras personas de otras carreras que supieron entender mi nerdez y aceptar que todos somos distintos pero no por eso, deben atacarte.
    Y como dices tú, ojala les arda el hoyo cuando me ven con una buena pega, y futuro cuasi marido decente, sin guagua, flaca , con el poto y las pechugas bien puestas, no como ellas que la mayoría con cuea egreso por quedar embarazadas y ahora les reviso sus causas (en Tribunales) porque no les pagan la pensión XD!

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  18. CAMILA dijo:

    Yo también sufrí bulling en la media, y no pueden decir que no, ya estaban hediondos los tontos weones también, lo que me da más rabia, es que ahora te los encuentras en la calle y hasta te saludan como si fuéramos amigos de toda la vida, váyanse a la chucha, cínicos qliaos
    Porfa no dejes de escribir, esto es un Ají en el culo para todos los que te hicieron la vida imposible alguna vez

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  19. claudia dijo:

    Puro dolor en una época que debiese ser increíble…espero que esto le lean esos que hoy le hacen la vida imposible a alguien y logren entender el daño que hacen.
    Abrazos Pepi, eres seca, resiliente y una exquisita de amorosa (lo fuiste con mi hija cuando le firmaste tusss libros)…que el amor y los gatos sienpre te acompañen .

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  20. Carla dijo:

    Que bacán Josefa! Que bacán que hayas sabido sacar lo bueno de esto y seguir adeltante, es admirable!!! Y que bacán también que ahora te importe una raja y sigas con tu vida!!! Que garra y fuerza!!! Me encanta ❤ y que paja por la gente así, que busca tirar para abajo a alguien sin razón alguna!!! A mi me encantan tus libros, me encanta tu gato, me encanta como eres! Y qué ganas de tener una pizca de la fuerza que tienes! Grande Pepi!!! Un abrazo 🙂

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  21. Karla dijo:

    Mis más sinceras felicitaciones por sobrevivir a tanta mierda y presiones, aunque estoy en desacuerdo contigo en siento que debiste ir y enfrentar a la maracaculiá en frente de la directora, debió importarte un maní que la sacowe llorara…

    Espero de todo corazón que les arda como nunca el hoyo ver tus logros, y que se ahoguen en su mierda…

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  22. Alexandra dijo:

    Me encantó la post data!! te salió del alma. Hay weonas muy chuchesumadres las desgraciás, qué bueno que te hayas desahogado, no eres la única, en los trabajos es peor el bullying o mobbing como le llaman ahora, si no, dime a mi que tuve que ir al médico pa’ que me diera licencia para poder soportar tanta mierda. Cuento corto me indemnizaron con todas las de la ley. Gracias a Dios ahora todo se puede grabar y eso sirve para amarrar a las desgraciás.

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  23. ximena dijo:

    Peppi esto mismo se.lo leere a mi hija, ella es una nena de 8 años muy dulce, y no por que sea mi hija, pero tiene un corazon muy noble y en el colegio le va muy bien, aun asi tiene compañeras que la molestan hasta a golpes llegaron la empujaban, etc… ella ya no queria ir al colegio yo fui pelie, y gracias a dios eso paró, pero como niña se sentia muy frustrada, yo la.motivo sienpre a superarse, y esto le.ayudara aun mas ya que es una niña muy inteligente y hermosa aunq sea gordita es la mas bella de las niñas, te admiro mucho por tu superacion y esfuerzo soy una fiel seguidora de tus libros, gracias por abrirnos mas los.ojos cn esto y ver que a nuestra sociedad aun le.falta.mucho!!! Saludos y no cambies

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